Escrito por Mimosa
"Su boca era como bistec de lomito"

Tatiana Capote dice que sintió un inmenso escalofrío cuando se enteró que el cantante argentino Sandro había fallecido el lunes, a los 64 años, en una clínica de la provincia de Mendoza, Argentina, a mes y medio de haber recibido un trasplante de corazón y pulmones. Un inmenso escalofrío. Y no podía ser de otra manera. Su vida estuvo irremediablemente ligada a la del astro de la música desde los 8 años.
"¿Sabías que a él se le reventó el pantalón una noche, mientras cantaba y bailaba en un programa de TV?", pregunta Tatiana Capote vía telefónica, desde Miami. "Eso pasó cuando yo tenía ocho años. Ese día el se puso un pantalón negro tan apretado que se le rompió en pleno show, y en ese momento me enamoré de él", dice la actriz, con quien años más tarde compartió escenas apasionadas en la novela De su misma sangre (1981).
"Yo lo admirada desde pequeña, cuando se subía al escenario y cantaba Rosa Rosa", agrega Capote acerca del que fuera acaso el tema más exitoso del cantante argentino. " Pero cuando lo conocí los ojos me brillaban al verlo en el estudio. Me parecía increíble que, ese hombre al que yo idolatraba, pusiera sus ojos en mí", dice ella de los más pícara.
Y aunque surgió una fuerte atracción entre la actriz y "El Gitano" -como toda Argentina conociera al cantante que formara parte en el año 1963 del grupo Los del Fuego tanto por el vibrato que distinguía su voz como por el hecho de que su abuelo era húngaro-, no hubo romance entre ellos. "Pero sí camaradería", acota Tatiana Capote. "Porque lo otro no iba a durar".
Además de la galanura del intérprete de Tengo, Tatiana Capote recuerda que Sandro la desarmó a besos.
"¡Esa boca! Era como un bistec de lomito... ¡Me encantaba! Tenía una boca muy sexy. La más bella que he visto. Y esa boca me besó muy rico, porque en esa época yo era tremenda", dice la actriz, quien recuerda también que fumaba mucho. "De hecho nosotros fuimos compinches de fumadera cuando hicimos la novela", dice acerca del vicio que, el mismo Sandro reconoció en sus últimos años, terminó por llevarlo a la tumba.
En Venezuela estuvo más de una vez. Y no podía ser de otra manera: el hombre que hizo delirar a millones de mujeres con sus movimientos de pelvis, y que fuera apodado "El Elvis de América" por su forma de vestir semejante a Elvis Presley, también conquistó a los venezolanos. La última vez que aterrizó en Caracas fue en 1984, cuando cantó en el local nocturno L'Scala del Centro Plaza. Lo trajo el empresario Enzo Morera, cuenta la periodista Yolanda Herrera. "Lo conocí en el Festival de la Canción, que ganó con el tema Quiero llenarme de ti, y en el que Mirtha Pérez quedó como finalista".
Sandro, que llenó el Madison Square Garden de Nueva York, en 1970, también cantó en el show de Fantástico que conducían Guillermo González y Judith Castillo, quien lo recuerda como un hombre agradable. "Mi hermana Janeth decía que era su novia. Y mi mayor satisfacción fue darle a ella la alegría de conocerlo en 1981 porque era un hombre muy sencillo", dice.
Silvia Catalina de Medellín
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